Maternidad tardía


madre a los 50
La maternidad tardía es una tendencia cada vez más notoria. El aplazamiento de la maternidad se va eligiendo por diferentes motivos: escoger a la mejor pareja, consolidar un patrimonio, el desarrollo profesional y agréguele los que quiera.

¿Pero se puede ser madre a los 50?

Recientemente nos enteramos de que Janet Jackson a sus 50 será madre por primera vez, y existen 2 o 3 casos de famosas que también lo han sido. Sin embargo las más de las veces no nos enteramos de la historia completa.

Ser madre de manera biológica a los 50 es prácticamente imposible, la principal razón es que estamos ya en franca menopausia, y en el caso que no, nuestros óvulos son muy escasos y los que existen, demasiado viejos. Médicamente la mejor edad se considera entre los 24 y los 35 años.

Cuando alguien a los 50 decide ser madre, seguramente ha recurrido a técnicas de donación de óvulos y fecundación in vitro. Y no solamente una o dos veces, varias hasta conseguirlo. De resultar embarazada, debe de someterse a muchos cuidados y controles médicos para llevar a término su embarazo de manera saludable.

Pero acá otra cara de la moneda ¿estamos realmente preparadas para un bebé a los 50?

Lo expresado a continuación es responsabilidad mía.

Recuerdo el viejo adagio que reza: Para todo hay tiempo y edad. Y el dicho de “No es lo mismo los tres mosqueteros que 20 años después”

Teóricamente ya somos económicamente autosuficientes, tenemos un patrimonio, el marido de lujo, una gran carrera profesional y ahora queremos un chamaco.

Pero pienso yo, después del embarazo y el extenuante trabajo de parto, a menos que tengamos un séquito de ayudantes, el físico ya no nos va a dar. De principio la demandante labor de cuidar un recién nacido, la falta de sueño, visitas médicas, alimentación constante etc. Y luego ¿se imaginan cuando un torbellino de 5 años corra para todos lados y nosotros detrás de él? ¿Y cuándo vaya a la primaria? ¿Y a la secundaria? ¿Podremos seguirle el paso con 60 años? Cuando tenga 18 ¿le viviremos? Emocionalmente ¿podremos soportar la brecha generacional? ¿Estamos conscientes que tal vez no los veamos crecer?

¡Uf! es un tema difícil, y definitivamente una decisión muy, muy personal que nadie debería de juzgar, pero que debe pensarme mucho, no sea que estemos llenando un vacío solamente por llenarlo.

Yo… ya no podría.

Y tú ¿Qué opinas?