Por mujeres sin estrés


¡Atención mujeres!

Todas queremos cumplir al 100% en todas las responsabilidades que llevamos: ama de casa, mamá, esposa, hija, hermana, sobrina, tía, prima, trabajadora, voluntaria, miembro de grupos o asociaciones, iglesias, clubes, las mascotas; y por supuesto, con nosotras mismas: gimnasio, salón de belleza, las amigas, hobbys, la vida de pareja, tiempo para nosotras, los viajes y un gran etcétera. A mi me pasa, como pueden ver aquí.

Mujeres estresadas

No es de sorprender que vivamos angustiadas, presionadas y exhaustas. Hacer todo para todos todo el tiempo es imposible.

Seguramente ya vieron este vídeo pero nunca esta de más verlo de nuevo, es un gran ejemplo de las cosas que por cultura, costumbre o porque así la sociedad lo dice, hacemos, aunque nos llenan de estrés y queremos ser perfectas, pero ¡oigan, también necesitamos un respiro!

Mujeres sin estrés

¿Y si pudiéramos elegir una vida sin estrés? Sigamos el ejemplo de estas mujeres y vayamos a comer allá. El restaurante si existe. Tal vez no como tal, pero si como una forma de elegir de cuándo en cuándo que la felicidad no parte de la perfección sino de hacer las cosas suficientemente bien, sin estrés.

¡Chicas, manden al carajo lo que les moleste de más! Si, hay que cumplir. Aunque no de manera perfecta. A veces se pueden quedar cosas sin hacer -como no lavar los platos una noche, o dejar un cajón desordenado-. El mundo no se va a acabar por ello.

Y créanme: no es fácil dejar cosas sin hacer o no sentirse culpable al no satisfacer todo lo que alguien más espera de nosotras. Pero… ¿Qué creen? Regalarse un día sin estrés a nadie le hace daño y puede ayudarles a vivir más en paz y satisfechas.

Así que… ¿Qué les vamos a traer hoy? Les sugerimos leer otra entrada de “Una mujer como todas” como aperitivo.

Y tú ¿Qué opinas?