Envejecer ¿Por qué nos da miedo?


miedo a envejecer¿Por qué nos da miedo envejecer?

Somos muy contradictorios: no queremos morir jóvenes, pero tampoco queremos envejecer.

Mucho tiene que ver con las creencias que tenemos respecto a la vejez.

Principalmente pensamos que estar viejo significa estar enfermo, tener disminuidas las facultades mentales. Creemos que se tiene poco interés en aprender, que nos volvemos de ideas cerradas, gruñones y amargados, y lo más triste, físicamente inútiles y dependientes de los demás.

Pero les tengo noticias, ¡no tiene porque ser así! Sí, es cierto que envejecer tiene sus “desventajas” pero hoy en día la ciencia ha avanzado, nuestra expectativa de vida es mayor. Somos más activos que generaciones pasadas y nos cuidamos más.

En general contamos con  mucha información  que nos permitirá prepararnos para tener un buena calidad de vida cuando lleguemos a la tercera edad, tanto física, mental y financieramente.

En nosotras las mujeres, además el terror a envejecer tiene mucho que ver con el aspecto físico. La mayoría piensa que envejecer la disminuye como mujer, que el marido la va a cambiar por otra más jóven o que ya no le va a gustar a nadie, que la van a correr del trabajo, etc., etc, etc.

arrugaA la primera cana hay que pintarse el pelo , dos tres patitas de gallo alrededor de los ojos, busca al cirujano plástico. Y no es que esté mal; es que lo  hace por los demás, no por sí misma.

De nuevo eso se debe a lo que nos grabaron en la cabeza las revistas, la sociedad, la familia.  El viejo estigma: ” La mujer vieja ya no sirve”.

¿Y saben qué pasa entonces? Que estamos más preocupadas por envejecer que lo que en realidad estamos envejeciendo.

Envejecer con dignidad y sin miedo

Con dignidad no me refiero  a que se dejen, o se tiren a la fodonguez. Como les he dicho en otros post, hay muchas opciones para vernos muy bien, desde arreglarnos el pelo, vestir con lo que nos favorezca, cremitas para la piel y demás. Intelectualmente, hay muchas formas de seguir cultivando la neurona.

Y  la más importante,  ACTITUD SEÑORAS, ¡ACTITUD!

Envejecer con dignidad es aceptar que el tiempo  pasa y con él la vida. Que hay que aprovechar, disfrutar y superar cada etapa y cada edad.  No tratar de seguir viviendo en nuestra juventud, adoptando modas o actitudes infantiles.

Nos vemos como nos sentimos. ¿Y cómo es que debemos sentirnos?

Primero que nada, felices y agradecidas de estar vivas. Porque cada día que pasa y cada año que envejecemos es una oportunidad más de hacer algo y dejar huella en este mundo.

Segundo,  útiles y productivas. Aún cuando la capacidad física vaya disminuyendo , seguro que habrá muchas actividades que se puedan hacer.  Que nos gusten y nos hagan felices, no importa que no sean remuneradas.

Tercero, ni se les ocurra compararse con las jovencitas, y mucho menos competir con ellas.  Nuestras arrugas y las canitas, nos hacen ver más interesantes. El cuerpo ya no tan perfecto, habla de las batallas vividas y de mucha, mucha experiencia. ¡Qué placer! ¿no?

¡Qué importa! si nos movemos más lento, si el tinte ya no tapa las canas o la crema ya no funciona tan bien, si nos duele un poco por ahí y por allá, mientras tengamos entusiasmo por aprender, por compartir, por emprender, POR VIVIR, pues hay que vivir.

Y en lugar de quitarle años a nuestra la vida,  pues póngamosle vida a los años.  (Arjona dixit)

¡A vivir!  (Odin Dupeyron dixit) 

¿Miedo a envejecer? JAJAJAJAJAJA. (les digo yo)…

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Y tú ¿Qué opinas?