El nido vacío, de hijos


Hablemos de hijos

síndrome del nido vacío hijosHijos, encantadoras criaturas que la vida nos regaló.  Pero a no ser que hayas optado por una Maternidad tardía , si tienes casi 50 o pasas un poco de ellos, tus hijos yo deben ser mayorcitos.

En la red hay cientos, sino miles de blogs y páginas web dedicados al tema de los hijos. Pero de los hijos pequeños, de su crianza, de sus todas sus etapas, desde la lactáncia, hasta cuando son adolescentes. Muy pocos hablan de madres con hijos prácticamente adultos que están o deberían, estar listos para emprender su propio vuelo. Ni tampoco de los que ya se fueron.

¿Y en que momento crecieron ?

Pues si, atrás quedaron las noches en vela tratando de mantener vivo a un recién nacido. Alimentando a demanda. El pendiente de las vacunas, citas recurrentes al pediátra, Los primeros pasos, la cruel despedida en el kinder.  ¿Se acuerdan de cuando iban a la primaria? Y en un momentito han dado el estirón y son ya pubertos y luego adolescentes.

Acto seguido, ya terminaron la Universidad. Y ahí estuviste tú, velando sus sueños, guiando sus pasos, dándoles forma, enseñando valores. Sintiendo el orgullo de verlos crecer, de hacerse responsables, de irse forjando un destino.

El Síndrome del nido vacío

¿Síndrome? ¿acaso es una enfermedad?

síndrome del nido vacío hijosTal vez no tanto . Yo lo pongo así, es ese huequito que se hace en tu corazón cuando al despertar ya no los ves dormidos en su cama, cuando no puedes abrazarlos y besarlos tanto como quisieras, porque ya viven en otra casa, en otro estado o en otro país. Tal vez porque se fueron a estudiar o se casaron, se arrejuntaron o, simplemente decidieron que era tiempo de hacerse cargo de ellos mismos.

Nos sentimos como perro sin dueño, vacíos  o inútiles. ¿ y ahora a qué vamos a dedicar la vida si eran el centro de nuestro mundo?

En mi caso ya lo viví una vez, cuando una temporada fueron a vivir a casa del padre, porque la escuela estaba más cerca, y todavía  eran pequeños. Fue horrible, sentí que la vida se me había terminado, y entonces caí en cuenta, que todo lo que hacía era en relación a ellos. No la pase bien, pero un día dije, bueno, ellos van a regresar pronto, pero luego, en unos años se van a volver a ir.  Así que a reconstruirse se ha dicho.

La reconstrucción.

Y así de a poco, con apoyo de mi familia, de amigos, de libros, de terapia, y mucha reflexión  aprendí a estar conmigo misma de nuevo, a hacer cosas para mi exclusivamente, a dedicar el tiempo libre a mis pasatiempos favoritos, a cultivar amistades, a abrirme al amor. A hacerme una vida otra vez vaya. Los extrañaba si, pero ya no de manera codependiente.

Cuando menos lo pensé, ellos ya estaban de vuelta.  Y ahora se acerca el momento,  para que vuelvan a irse.

Nos amamos con la vida, pero nos sabemos personas individuales.

Durante los últimos años me encargué de fabricarles alas muy grandes, de inspirarlos para que vayan detrás de sus sueños y metas. Los alenté y aliento a que conozcan mundo y gente. Quiero hijos libres, quiero hijos independientes, haciéndose responsables de sus actos y decisiones. Hijos felices y tranquilos, que no teman irse de casa pensando en que su madre va a quedar deprimida, o inútil o vacía.

Y lo más importante, saben que siempre, siempre voy a estar aquí para ellos.

Yo Mónica , hoy a mis 50 estoy más plena que nunca.

Nota al calce: Si los voy a extrañar cuando se vayan, si tendré ese agujerito en el corazón, pero voy a ser muy feliz de verlos realizados y yo me dedicaré, no sé, a viajar por ejemplo.

Si quieren más info del Síndrome del Nido Vacío,   aquí pueden verla.

Besitos

 

 

 

 

 

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